CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 01 (XPFM).- A dos años de la polémica por la sobrerrepresentación legislativa y con el nuevo Poder Judicial ya en funciones, el ministro en retiro José Ramón Cossío Díaz y el abogado y especialista mexicano en derecho constitucional, ciencia política y derechos humanos Jorge Medellín lanzaron un llamado a las fuerzas opositoras para construir, desde ahora, un bloque capaz de impedir que el oficialismo conserve una mayoría calificada en 2027.
En un pronunciamiento titulado “Llamado por el equilibrio constitucional en 2027”, ambos sostienen que las críticas formuladas en 2024 contra la sobrerrepresentación y la reforma judicial no respondían a intereses partidistas, sino a la defensa de la Constitución, la división de poderes, la independencia judicial y los contrapesos institucionales.
El planteamiento es directo: si la oposición llega nuevamente dividida a las elecciones intermedias y se repiten las condiciones de 2024, existe una posibilidad importante de que Morena y sus aliados mantengan durante otros tres años la mayoría necesaria para aprobar reformas constitucionales.
Cossío y Medellín advierten además que los antecedentes del INE y del TEPJF en materia de asignación de diputaciones y sobrerrepresentación permiten anticipar, a su juicio, que una nueva controversia podría resolverse en una dirección similar.
Por ello, hacen un llamado al PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, así como a sus respectivos dirigentes Alejandro Moreno, Jorge Romero y Jorge Álvarez Máynez, para que valoren la construcción de un “gran bloque opositor”. Aclaran que esto no implicaría desaparecer las diferencias ideológicas ni convertir a los partidos en una sola fuerza parlamentaria, sino establecer una coincidencia mínima para impedir que una sola coalición pueda modificar por sí misma las reglas fundamentales del país.
El planteamiento de Cossío no es nuevo. Desde 2024 se convirtió en uno de los críticos más visibles de la reforma al Poder Judicial impulsada por Andrés Manuel López Obrador. El exministro sostuvo que la elección popular de jueces, magistrados y ministros podía comprometer su independencia y generar incentivos para que los juzgadores respondieran a intereses políticos o clientelares.
Incluso fue más allá al advertir que la reforma podía formar parte de una estrategia de concentración del poder político. En 2025, Cossío publicó un estudio en el que sostuvo que la reforma judicial de 2024 terminó consolidando el poder presidencial y partidista.
Sus posiciones también han generado críticas desde sectores favorables a la transformación del Poder Judicial, que consideran que su defensa de la estructura anterior puede interpretarse como una defensa del viejo modelo judicial. Sin embargo, Cossío sostiene que su oposición no responde a colores partidistas, sino a una preocupación institucional por los límites al poder.

Ese es precisamente el argumento que ahora vuelve a colocar sobre la mesa junto con Medellín: México, advierten, no debería enfrentar otros tres años con una mayoría legislativa capaz de modificar por sí sola el diseño constitucional.
El problema es que su propuesta enfrenta una realidad política complicada. PRI, PAN y MC mantienen profundas diferencias y hasta ahora no existe un acuerdo que permita saber si estarían dispuestos a competir bajo una estrategia común. Además, un bloque opositor construido exclusivamente para frenar a Morena podría terminar siendo interpretado por el electorado como una alianza meramente electoral, sin una propuesta común de gobierno.
Aun así, el mensaje de Cossío y Medellín coloca desde ahora la discusión de 2027 en un terreno que va más allá de una disputa entre partidos: qué tan conveniente es que una sola fuerza política conserve el poder suficiente para modificar por sí misma las reglas constitucionales del país.
Su llamado, finalmente, no es a defender colores partidistas, sino —según plantean— a recuperar el equilibrio constitucional, los contrapesos y el Estado de derecho. Y detrás de esa advertencia hay una preocupación concreta: que la experiencia de 2024 vuelva a repetirse y que la fragmentación de la oposición termine convirtiéndose, otra vez, en una ventaja para el oficialismo.

