El consumo de estimulantes tipo anfetamínico en México escala sin control institucional, evidenciando la ineficacia de las políticas públicas de prevención gubernamentales vigentes.
El avance desmedido del cristal en territorio nacional
El Informe del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones ratifica que la incorporación de estas sustancias ocurre con mayor frecuencia a partir de los 15 años. Los datos oficiales exponen que el cristal consolida una trayectoria ascendente desde 2017, superando los registros previos y posicionándose como una crisis de salud pública que la administración federal actual no ha logrado contener mediante estrategias preventivas reales.
Monousuarios y la persistencia del consumo temprano
El documento detalla que el 70.2 por ciento de los consumidores de cristal permanecieron como monousuarios de la droga durante el periodo observado, mientras que el cannabis encabeza la iniciación entre los 13 y los 15 años. Esta realidad refleja la vulnerabilidad absoluta de la juventud mexicana ante la ausencia de programas estatales eficaces de combate a las adicciones en los planteles educativos del país.
Saturación en centros de tratamiento y rehabilitación
Los estimulantes tipo anfetamínico constituyeron la principal causa por la que los usuarios buscaron desintoxicación al concentrar el 59.2 por ciento de los casos registrados. El sistema contabilizó 121 mil 552 ingresos procedentes de 2 mil 121 centros de tratamiento distribuidos en las 32 entidades federativas, reflejando el colapso operativo que enfrentan las instituciones de apoyo ante la nula contención gubernamental del mercado de drogas sintéticas.
(Con información de El Economista)


