La Unión Europea rechazó de manera categórica la amenaza de Washington sobre prohibir las exportaciones de diésel hacia el bloque comunitario, mientras reclama una estrategia coordinada ante la escalada en los precios de los energéticos y las presiones directas de la administración norteamericana.
Fractura en la alianza transatlántica por el combustible
La Unión Europea califica la medida estadounidense como un golpe directo a la confianza mutua entre socios estratégicos.
La administración estadounidense intensifica la presión sobre los socios europeos para obligarles a liberar sus reservas de emergencia de gasóleo, condicionando la continuidad del suministro de carburantes a esta respuesta. Desde la Comisión Europea, la portavoz Anna-Kaisa Itkonen advirtió que una prohibición de esta naturaleza dinamita la confianza depositada en Estados Unidos como un aliado fiable en materia de seguridad energética. En lugar de ceder a los condicionamientos unilaterales de Washington, el bloque comunitario apuesta por una acción colectiva coordinada junto a la Agencia Internacional de la Energía para evaluar el uso de las reservas estratégicas de los Estados miembros, replanteando el esquema aplicado previamente en marzo.
Diplomacia al más alto nivel y exigencias financieras
Emmanuel Macron dialoga con Donald Trump para exigir una respuesta conjunta del G7 sin vetos comerciales.
Las tensiones diplomáticas escalaron este viernes cuando el presidente francés Emmanuel Macron sostuvo una conversación telefónica con su homólogo estadounidense Donald Trump, enfatizando que los países integrantes del G7 comparten el interés común de actuar coordinadamente y abstenerse de imponer restricciones a las exportaciones. Paralelamente, Macron mantuvo contactos con el primer ministro canadiense Mark Carney con el propósito de convocar de urgencia una videoconferencia entre los líderes del G7 para blindar la estabilidad del mercado. En contraste, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, utilizó su cuenta en la red social X para exigir que los socios europeos aceleren sus compromisos actuales y liberen volúmenes adicionales de manera inmediata para mitigar las perturbaciones vigentes.
Vulnerabilidad europea ante la dependencia exterior
El cincuenta por ciento del gasóleo importado por los Veintisiete procede directamente del mercado estadounidense.
El trasfondo de esta pugna económica radica en la alta exposición de la Unión Europea frente al suministro externo, dado que el 50% del gasóleo importado por los Veintisiete países del bloque procede de Estados Unidos. La parálisis en las cadenas de suministro global se agudiza debido a los impactos colaterales de los ataques ucranianos contra las infraestructuras energéticas rusas y el bloqueo del estrecho de Ormuz ejecutado por Irán, factores que estrangulan la producción de diésel a pesar de que las refinerías ubicadas en geografías alternas operan con normalidad.
(Con información de AFP)


