La administración de Claudia Sheinbaum confirma en su segundo informe de gobierno que los contratos mixtos de Petróleos Mexicanos apenas aportan un marginal 2.2 por ciento a la producción nacional diaria, evidenciando la ineficacia de los esquemas implementados para frenar el declive operativo de la petrolera estatal.
Análisis del rendimiento operativo de Pemex
Los diez contratos mixtos adjudicados por la administración actual apenas alcanzan una extracción de 39,500 barriles diarios de hidrocarburos líquidos, cifra que representa una fracción mínima del total producido por el país. Este volumen operativo equivale apenas al 40 por ciento de los casi 100,000 barriles diarios que todavía se obtienen mediante los contratos privados derivados de las rondas previas a 2018, lo cual subraya una dependencia excesiva de la infraestructura y los proyectos heredados de etapas anteriores. Al cierre de junio de 2026, si bien siete contratos han superado la etapa de transición, el impacto real en la plataforma nacional de producción de 1.753 millones de barriles diarios resulta prácticamente irrelevante para los objetivos de autosuficiencia prometidos por la cuarta transformación.
El espejismo de los ingresos y la realidad de los campos
Aunque el gobierno federal presume una respuesta favorable del mercado mediante la recaudación de bonos a la firma por 103.1 millones de dólares, este ingreso inmediato no oculta la escasa contribución de los campos específicos sujetos a esta modalidad. La lista de campos involucrados incluye a Tamaulipas-Constituciones, Cuervito, Sini-Caparroso, Tupilco-Terciario, Agua Fría, Madrefil-Bellota, Macavil, Cinco Presidentes-Rodador, Rabasa y San Ramón, áreas donde la participación de la petrolera estatal se mantiene en un 40 por ciento. La narrativa oficial intenta validar la solidez del modelo mediante este esquema de explotación, pero las cifras confirman que el 94.3 por ciento de los hidrocarburos líquidos del país sigue dependiendo del esfuerzo directo de Pemex, mientras que los contratos adjudicados en rondas solo sostienen un 5.7 por ciento del total nacional.
Inversiones millonarias ante el estancamiento productivo
La gestión de los recursos muestra un desbalance preocupante entre el capital erogado y los resultados tangibles en la extracción de crudo. Durante el periodo comprendido entre septiembre de 2025 y junio de 2026, la petrolera estatal destinó una suma masiva de 11,704 millones de dólares para mantener la operatividad, desglosados en 1,430 millones para exploración, 9,323 millones para extracción y 951 millones para gastos de operación. Pese a la perforación de 70 pozos de desarrollo y 12 exploratorios, junto con la ejecución de 914 reparaciones mayores y menores, la producción nacional se mantiene estancada en promedios que reflejan la incapacidad del régimen para revertir la tendencia natural de declinación de los campos maduros, a pesar de los discursos oficiales sobre la estabilidad operativa y la supuesta recuperación de la soberanía energética.
(Con información de El Economista)


