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Uber recorta 3,300 empleos por reestructuración global de su plantilla

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La plataforma de movilidad Uber ejecuta un ajuste masivo en su fuerza laboral mundial al despedir a 3,300 empleados, cifra equivalente al 10 por ciento de su plantilla total. Esta medida forma parte de una estrategia corporativa para simplificar la estructura interna y reducir la complejidad operativa acumulada durante los últimos años de expansión.

Alcance de la reestructuración corporativa en Uber

La empresa notificó formalmente a la mayoría de los trabajadores afectados por este recorte, salvo en aquellos territorios donde la legislación laboral vigente impone procedimientos locales específicos que deben cumplirse. Este movimiento responde a una evaluación crítica sobre el crecimiento exponencial de la compañía, la cual ha triplicado sus ingresos en un lustro y diversificado sus operaciones en múltiples sectores y mercados globales.

El factor de la complejidad jerárquica y los microequipos

Dara Khosrowshahi, consejero delegado de la firma, justifica esta reducción basándose en la ineficiencia generada por una estructura organizacional excesivamente fragmentada. La dirección detectó que la coordinación entre múltiples niveles jerárquicos entorpecía la capacidad de respuesta de la organización. Como resultado directo de este plan, la empresa ha logrado disminuir en un 20 por ciento la cantidad de personal ubicado a siete o más niveles de distancia del director ejecutivo. Paralelamente, el número de microequipos operativos dentro de la compañía se contrajo en casi un 50 por ciento, con el objetivo declarado de privilegiar la creación sobre la gestión burocrática.

Evolución estratégica bajo el liderazgo de Jill Hazelbaker

Esta oleada de despidos se suma a una fase previa de ajuste iniciada en junio, momento en el cual la compañía desvinculó al 23 por ciento de su personal en divisiones críticas como recursos humanos, instalaciones y cultura corporativa. Estas decisiones marcan el sello de gestión de la presidenta Jill Hazelbaker, quien asumió el cargo hace menos de un mes con el mandato explícito de reorganizar las áreas de personas y lugares tras la salida del responsable previo de dicho sector durante el presente ejercicio fiscal. La reconfiguración responde a la necesidad de mantener la solidez operativa frente a presiones externas, incluyendo sanciones regulatorias millonarias en los Países Bajos y operaciones financieras complejas en el mercado de entrega de alimentos.

(Con información de Europa Press)

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