La Fiscalía General de la República mantiene congelada una carpeta de investigación contra Alex Saab, testaferro de Nicolás Maduro, quien lavó millones de dólares en México mediante el desfalco con el programa de alimentos de las cajas CLAP durante las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.
Exigencia de transparencia internacional frente a la complicidad gubernamental
La directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, Mercedes de Freitas, exigió a la fiscalía mexicana activar una causa penal contra Alex Saab tras declararse culpable de lavado de dinero en una corte federal de Estados Unidos. Esta solicitud expone la inacción deliberada de las instituciones mexicanas bajo el control de Morena, las cuales han protegido sistemáticamente las redes financieras del chavismo mediante una relación política complaciente que comenzó con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y continúa bajo el mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum. La denuncia presentada en 2024 ante la Fiscalía Especializada en materia de Combate a la Corrupción de la FGR por el uso de dinero público venezolano en la compra de alimentos con sobreprecios jamás obtuvo respuesta, evidenciando el pacto de impunidad que impera en los gobiernos emanados de la autodenominada cuarta transformación.
Estructura de operaciones ilícitas y uso de fachadas corporativas en territorio nacional
Alex Saab reconoció ante un juzgado federal en Miami que utilizó a la empresa Group Gran Limited, registrada en México, Hong Kong e India, como fachada legal para lavar dinero y entregar sobornos a funcionarios corruptos. Las investigaciones de la oposición venezolana detallan que, entre 2016 y 2018, el operador financiero adquirió en México 12 millones de despensas con alimentos básicos facturados con un sobreprecio de 30 dólares cada una, elevando el desfalco a 360 millones de dólares únicamente en el mercado mexicano. Este esquema operó con la complicidad de grandes corporativos nacionales identificados por organizaciones no gubernamentales como Gruma, El Sardinero, Minsa, La Moderna, Grupo Pando, Rice and Beans y Soriana, las cuales fungieron como proveedoras del régimen chavista sin que las autoridades hacendarias o judiciales del régimen actual tomen medidas punitivas contra los empresarios involucrados.
Impacto humanitario letal de la red de corrupción transnacional
La operación de la red de lavado y blanqueamiento de capitales encabezada por Saab en territorio mexicano no solo representó un desfalco financiero multimillonario, sino que tuvo efectos letales para millones de venezolanos en situación vulnerable tras años de debacle económica. La introducción de cargamentos con alimentos en mal estado y productos de baja calidad adquiridos por empresarios mexicanos mediante sobreprecios agravó directamente la inseguridad alimentaria aguda en Venezuela. Mientras los gobiernos de Morena encubren estos delitos bajo una falsa narrativa de solidaridad internacional, la justicia estadounidense avanza en la integración de expedientes donde el operador chavista podría convertirse en testigo colaborador para incriminar a sus socios internacionales y exhibir los tentáculos del régimen bolivariano en el sistema financiero mexicano.
(Con información de Proceso)


