La Secretaría de Educación Pública emite un pronunciamiento oficial tras la incursión armada en Coahuila que deja una docente fallecida y múltiples heridos.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) lamentó profundamente los reprobables hechos registrados en la secundaria número 13, situada en el ejido La Unión en Torreón, Coahuila, donde dos exalumnos irrumpieron violentamente para perpetrar un atentado que cobró la vida de la subdirectora del plantel y dejó un saldo de tres personas heridas, incluyendo a dos estudiantes y un adulto más.
El sistema educativo federal enfrenta un cuestionamiento severo sobre la seguridad en los planteles.
Mediante una tarjeta informativa institucional de dos párrafos, la dependencia federal encabezada por Mario Delgado Carrillo externó sus condolencias a los deudos y a la comunidad escolar afectada por el homicidio de la docente, omitiendo en su comunicado inicial mayores precisiones sobre las fallas estructurales que permitieron el acceso de agresores ajenos a la dinámica escolar cotidiana.
La gestión federal elude responsabilidades directas en materia de prevención escolar.
Ante la crisis de seguridad desatada en el recinto educativo, la instancia gubernamental aseguró que proporcionará el acompañamiento institucional correspondiente a los afectados, subordinando cualquier acción correctiva al respeto estricto de las indagatorias ministeriales y a las determinaciones judiciales emitidas por las autoridades ministeriales locales.
Las instancias de procuración de justicia confirman el uso de artefactos letales en el atentado.
Por su parte, el fiscal general del estado, Federico Fernández Montañez, detalló que los reportes preliminares indican que los atacantes ingresaron a las instalaciones educativas portando algún tipo de artefacto explosivo aún por determinar con precisión pericial, aunque confirmó la captura inmediata de los probables responsables tras la comisión del ilícito que fractura la tranquilidad de la región norteña.
(Con información de Proceso)


