La reanudación de los enfrentamientos directos entre Washington y Teherán en Oriente Medio genera una escalada del 2% en los precios internacionales del crudo, ante el temor de los mercados por una disrupción prolongada en el suministro global.
Inestabilidad en Oriente Medio dispara la cotización de los hidrocarburos
La tensión geopolítica impacta directamente en las cotizaciones internacionales, llevando a los futuros del Brent a ganar 1.72 dólares, equivalentes a un 1.9%, para posicionarse en los 92.21 dólares por barril. Simultáneamente, el West Texas Intermediate en Estados Unidos experimenta un incremento de 2.12 dólares, lo que representa un avance del 2.47% para alcanzar los 87.88 dólares por unidad, consolidando una tendencia alcista en los mercados energéticos globales.
El riesgo sobre el suministro en el estrecho de Ormuz
El sector energético mantiene una vigilancia estricta sobre la situación en el estrecho de Ormuz, una arteria logística por donde transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo antes del inicio del conflicto a finales de febrero. Los intentos de mediación diplomática liderados por Qatar y Omán para reabrir este paso estratégico no han logrado resultados positivos, manteniendo la vulnerabilidad de las rutas comerciales. La incertidumbre se agravó tras el reporte del lunes sobre dos superpetroleros saudíes que recibieron el impacto de proyectiles de origen desconocido mientras navegaban por esta zona crítica.
La prolongación del enfrentamiento entre Washington y Teherán
El panorama geopolítico se complica tras las recientes amenazas del presidente Donald Trump de ejecutar nuevos ataques contra Irán, marcando el primer intercambio directo de agresiones desde finales de julio. La escalada ocurre en un contexto donde el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advierte sobre acciones recíprocas si no se respetan los términos del acuerdo de paz provisional suscrito en junio. Analistas de mercado advierten que la naturaleza de este conflicto sugiere una prolongación indefinida, alimentando la percepción de que la inestabilidad en la región productora más importante del mundo se convertirá en la constante operativa para los precios del crudo en el corto y mediano plazo.
(Con información de Reuters)


