El mercado energético registra una baja superior al 2% en los precios del crudo y una caída cercana al 5% en los futuros europeos del gasóleo, impulsadas por las deliberaciones internacionales orientadas a liberar reservas de combustible para contener la escasez global de suministros.
Desplome cotiza presiones internacionales
La caída de los precios refleja la respuesta de los mercados a las negociaciones para liberar reservas de crudo y gasóleo.
A las 10:35 GMT, el contrato del Brent descendió 2.57 dólares, equivalente a un 2.51%, para ubicarse en 99.74 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió 3.53 dólares, es decir, un 3.8%, situándose en 89.34 dólares. En el balance semanal, el Brent acumula un retroceso de 4.1% y el WTI registra una baja de 3.2 por ciento. Paralelamente, los futuros europeos del gasóleo restaron en torno a un 5%, cotizando a 1,380.5 dólares por tonelada métrica.
Propuesta francesa moviliza inventarios
Gobiernos europeos debaten la liberación masiva de reservas estratégicas promovida por Francia.
El sector energético cotiza a la baja debido a que los países miembros de la Unión Europea discuten una propuesta impulsada por Francia para liberar 50 millones de barriles de gasóleo. Esta iniciativa responde a las presiones ejercidas por Estados Unidos para incrementar los suministros circulantes, contener los costos elevados del combustible y prevenir una eventual restricción a las exportaciones de gasóleo estadounidense. Asimismo, la estrategia contempla que los integrantes de la Agencia Internacional de la Energía liberen otros 50 millones de barriles de crudo.
Tensión recae en productos refinados
La capacidad limitada de refino global desplaza el foco de atención desde la extracción de crudo crudo hacia los derivados.
Especialistas del sector señalan que la principal presión en el mercado ya no radica en la disponibilidad del hidrocarburo extraído, ya que los flujos procedentes de Oriente Medio muestran signos de recuperación tras alcanzar envíos récord de gas por el estrecho de Ormuz en septiembre. El verdadero obstáculo reside en el suministro restringido de productos refinados, una limitación agravada por la reducción de la capacidad operativa en refinerías y los niveles de producción en Oriente Medio y Rusia, sumado a la decisión de Pekín de suspender las exportaciones chinas de petrolíferos para octubre con el fin de salvaguardar las reservas nacionales.
(Con información de Reuters)


