CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 30 (XPFM).- El PT quedó fuera de las 17 coordinaciones estatales de la 4T definidas por Morena rumbo a las elecciones de 2027, una decisión que abrió una nueva grieta entre los partidos aliados. Mientras el Partido Verde logró colocar perfiles en varias entidades, el partido encabezado por Alberto Anaya acusa a Morena de haber tomado decisiones unilaterales y de incumplir acuerdos sobre la metodología y participación de los aliados en las encuestas.
La inconformidad se hizo evidente en casos como Zacatecas, donde el PT cuestionó la designación de Verónica Díaz frente a la petista Geovanna Bañuelos. El reclamo también alcanzó otros estados y llevó al partido a retirarse de algunas actividades del proceso. Morena, por su parte, sostiene que sus aliados participaron en las mediciones y posteriormente anunció una mesa técnica con el PT para revisar las encuestas y tratar de contener el conflicto.

“Nos sentimos maltratados”, expresó Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en la Cámara de Diputados, al cuestionar que su partido no obtuviera ninguna de las 17 coordinaciones. El legislador puso sobre la mesa tres escenarios: competir por separado en algunos estados, hacerlo en las 17 entidades o modificar de fondo la dinámica de la alianza con Morena.
Sandoval incluso elevó el tono de la advertencia al afirmar que, aunque el PT no tendría por sí solo la fuerza para ganar una gubernatura, sí podría influir en los resultados y hacer perder a Morena entre siete y hasta 12 gubernaturas. La declaración fue presentada como una presión para que Morena reconsidere el trato hacia su aliado.

Entre las cartas que el PT podría impulsar si decide competir por separado aparecen Andrea Chávez frente a Cruz Pérez Cuéllar en Chihuahua; Monserrat Caballero frente a Julieta Ramírez en Baja California; Jesús Elizondo en Nuevo León, y Gerardo Sánchez Zumaya en San Luis Potosí. Estas posibilidades, sin embargo, forman parte de los escenarios planteados por el propio PT y no significan que el partido haya confirmado una ruptura electoral en esas entidades.
La tensión contrasta con la postura de Alberto Anaya, quien ha descartado una ruptura formal y ha insistido en mantener la alianza con la presidenta Claudia Sheinbaum. De hecho, las dirigencias de Morena y PT ya abrieron una mesa para revisar las diferencias, mientras el partido guinda intenta cerrar el proceso de selección sin que el conflicto con uno de sus aliados termine convirtiéndose en una disputa electoral abierta.

