El Instituto Mexicano del Seguro Social pactó una inversión de 767 millones de pesos con la American Chamber of Commerce of México para trasladar la investigación clínica al sector público y competir con Chile y Argentina.
El rezago histórico heredado por las instituciones federales
La firma del convenio entre el Instituto Mexicano del Seguro Social y la American Chamber of Commerce of México exhibe las consecuencias de una década de pérdida de competitividad frente a naciones sudamericanas, un rezago acumulado por la falta de agilidad regulatoria en los gobiernos federales. El director general del organismo, Zoé Robledo, encabezó la presentación de este acuerdo que pretende destinar 767 millones de pesos para revertir la tendencia donde el setenta por ciento de los ensayos clínicos se concentran en centros privados debido a los múltiples obstáculos burocráticos oficiales.
La estrategia para captar recursos farmacéuticos privados
Esta alianza inicial con diez empresas farmacéuticas busca capacitar a 729 investigadores internos para posicionar a las unidades médicas públicas como sitios atractivos para la inversión extranjera y nacional. El director de Planeación para la Transformación Institucional del instituto, Arturo de Lucio Ortega, reconoció la urgencia de aprovechar los mil quinientos cuarenta y cinco centros de primer nivel, los tres trecientos treinta y cuatro hospitales y las veinticinco Unidades Médicas de Alta Especialidad para atender padecimientos como diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades raras, cáncer, padecimientos neurológicos y renales.
El papel cuestionado de la burocracia sanitaria federal
El titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Víctor Hugo Borja Aburto, prometió actuar como facilitador para agilizar el registro de protocolos y reducir los tiempos de aprobación que históricamente han espantado a la industria farmacéutica global hacia Chile, Colombia y Argentina. La dependencia gubernamental enfrenta el reto de demostrar eficiencia tras años de parálisis regulatoria, mientras que el director general de la cámara empresarial norteamericana, Pedro Casas Alatriste, subrayó que la certidumbre jurídica y los indicadores de mejora continua serán determinantes para medir si este modelo logra rescatar la posición de liderazgo que México perdió frente a la competencia internacional en materia de investigación biomédica.
(Con información de El Economista)


