El monarca Haakon VIII prestó juramento ante el Parlamento noruego en una ceremonia institucional marcada por la ausencia de la reina Mette-Marit, quien permanece bajo observación médica tras un trasplante de pulmón practicado el pasado 17 de junio.
La formalización del mando monárquico en Noruega
El proceso de sucesión culminó con el juramento constitucional de Haakon viii ante el poder legislativo nacional tras el fallecimiento de Harald v.
Haakon viii, de 53 años de edad, asumió formalmente la jefatura del Estado noruego mediante un protocolo de juramento ante el Parlamento. Este acto oficial marca el inicio de su reinado, el cual posee una naturaleza esencialmente representativa y ceremonial conforme al marco legal del país. Durante la sesión, el nuevo monarca pronunció la fórmula oficial en la que se comprometió a gobernar bajo los preceptos de la Constitución y las leyes vigentes, invocando el auxilio de la divinidad para el cumplimiento de sus funciones. La ceremonia contó con la presencia de la reina Sonia, viuda del anterior soberano, y de la princesa heredera Ingrid Alexandra, hija mayor del nuevo rey.
Incertidumbre médica en el entorno de la corona
La salud de la reina Mette-Marit representa un desafío logístico y personal para la monarquía noruega en los primeros días de la gestión de Haakon viii.
La reina Mette-Marit se encuentra convaleciente de un trasplante de pulmón realizado el 17 de junio para tratar una afección pulmonar calificada como incurable. A pesar de la relevancia del evento institucional, la consorte no pudo asistir debido a su estado de salud. Información difundida por Are Holm, jefe del Departamento de Neumología del Hospital Universitario de Oslo, indica que la monarca ha experimentado complicaciones frecuentes derivadas de la intervención quirúrgica. Horas después del juramento, la reina fue trasladada a un hospital para continuar bajo observación médica especializada, permaneciendo allí tras ser acompañada por el propio monarca, quien posteriormente abandonó el recinto sanitario sin ella.
El contexto del duelo nacional por harald V
La transición de poder ocurre en un periodo de luto oficial por el deceso del anterior monarca, quien mantuvo el trono durante más de tres décadas.
El Parlamento noruego dedicó un minuto de silencio a la memoria de Harald v, quien falleció a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo. El soberano anterior, cuya trayectoria en el trono se extendió desde 1991, fue ingresado en el centro hospitalario a causa de una anemia hemolítica, padecimiento sanguíneo que ocasiona la destrucción de glóbulos rojos. Los servicios fúnebres programados para despedir al monarca fallecido se llevarán a cabo el 9 de septiembre en la catedral de Oslo, evento que representará el cierre del periodo de transición inmediata en la jefatura del Estado noruego.
(Con información de agencias)


