CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 30 (XPFDM).- La localización de Jorge Amílcar Olán Aparicio en Lugano, Suiza, dio un nuevo giro después de que el periodista Héctor de Mauleón revelara que la información utilizada por TV Azteca para encontrar al empresario habría salido de una fuente del Gobierno de México. La versión contrasta con lo que el propio medio ha informado públicamente: que recibió una llamada anónima con datos sobre el paradero de Olán.
De acuerdo con De Mauleón, la información entregada a la televisora incluía incluso la dirección donde residía Olán, en Lugano, Suiza. Con esa pista, el reportero Irving Pineda viajó al país europeo y permaneció varios días vigilando la zona hasta confirmar la presencia del empresario. TV Azteca ha relatado que el equipo identificó el nombre de Jorge Olán Aparicio en el buzón de la vivienda y posteriormente logró captarlo en las inmediaciones.
La investigación periodística mostró además que Olán llevaba una vida de bajo perfil, con escasas apariciones fuera de la residencia. Pineda explicó que tuvo que esperar alrededor de siete días para volver a verlo después del primer avistamiento. Cuando finalmente intentó entrevistarlo, el encuentro terminó en tensión y el empresario habría intentado retirar la cámara del equipo, antes de advertir que llamaría a la policía.
La revelación resulta particularmente llamativa por el contexto judicial del empresario. Olán ha sido señalado en diversas investigaciones periodísticas por su cercanía con los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador y por negocios y contratos relacionados con gobiernos de la llamada 4T. También existen señalamientos periodísticos sobre operaciones vinculadas con el contrabando de combustible. Estas acusaciones, sin embargo, deben distinguirse de una responsabilidad penal acreditada.
El asunto tomó otra dimensión después de que Claudia Sheinbaum señalara que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) determinar si existen elementos para investigar a Olán. La presidenta sostuvo que una carpeta debe abrirse con pruebas de posibles delitos y no únicamente a partir de señalamientos periodísticos; la FGR, por su parte, ha negado que exista una orden de aprehensión contra el empresario.

De ahí surge la principal incógnita: si la información sobre su ubicación realmente provino de una fuente gubernamental, ¿quién la proporcionó y por qué decidió entregarla a un medio de comunicación? Hasta ahora, esa versión no ha sido confirmada oficialmente y la explicación pública de TV Azteca apunta a una llamada anónima. Por ello, la identidad y el origen de la fuente permanecen sin esclarecerse.
El episodio deja además una pregunta de fondo sobre la actuación de las autoridades: ¿cómo es que un equipo periodístico pudo localizar en Suiza, en cuestión de días, a un empresario sobre el que la FGR asegura que no existe una orden de captura? Mientras Olán ya abandonó la residencia de Lugano después de que su paradero fuera exhibido públicamente, la incógnita sobre quién puso la pista en manos de TV Azteca añade un nuevo capítulo a un caso que sigue bajo la lupa.


