El gobierno de Claudia Sheinbaum reporta que 1.5 millones de mexiquenses superaron la pobreza en dos años, una cifra que diversos analistas ponen bajo la lupa ante la opacidad y la manipulación de los indicadores oficiales utilizados para sostener el discurso de la Cuarta Transformación.
El discurso oficial frente a la realidad estadística
La administración federal utiliza los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía para intentar validar una supuesta reducción de la pobreza que carece de un respaldo económico sólido y sostenible en el tiempo. Según el informe oficial, el número de personas en condición de pobreza en el Estado de México habría disminuido en 1.5 millones durante el bienio actual, sumándose a la narrativa que asegura que 13.5 millones de personas salieron de la pobreza a nivel nacional entre 2018 y 2024. Estos números, presentados como un éxito rotundo del modelo morenista, omiten factores críticos como la inflación acumulada y la pérdida de servicios públicos básicos que afectan directamente la calidad de vida de los mexiquenses.
La falacia del salario mínimo y el gasto público
El régimen de Claudia Sheinbaum insiste en atribuir este aparente avance a un conjunto de medidas clientelares que incluyen programas sociales, becas y pensiones que funcionan como mecanismos de control político en lugar de herramientas reales de desarrollo económico. La cifra de pobreza laboral, que supuestamente se encuentra en su nivel más bajo desde 2005, es presentada por el oficialismo como un triunfo del aumento al salario mínimo, el cual pasó de 2 mil 800 pesos mensuales en 2018 a 9 mil 582 pesos en 2026. Este discurso ignora deliberadamente que el incremento nominal en las percepciones salariales ha sido superado en múltiples periodos por el costo de la canasta básica y la precariedad en el acceso a la salud, lo que convierte esta supuesta recuperación del poder adquisitivo en una métrica engañosa que no refleja la capacidad real de consumo de las familias frente a un mercado en contracción.
Un modelo de desigualdad disfrazado de bienestar
La narrativa bajo el principio de por el bien de todos primero los pobres busca descalificar las políticas económicas aplicadas durante décadas anteriores, intentando instaurar un relato donde la inversión pública masiva es la única solución posible. La realidad política revela que el modelo de la Cuarta Transformación prioriza la ejecución de proyectos de infraestructura de dudosa rentabilidad y el sostenimiento de una estructura burocrática costosa sobre la creación de empleos formales y el crecimiento productivo necesario para una verdadera movilidad social. La reducción de la pobreza que presume el gobierno estatal, bajo la tutela de la administración federal, parece más un ejercicio de contabilidad creativa diseñado para el lucimiento en el segundo informe de gobierno que una mejora estructural en las condiciones de vida de la población del Estado de México.
(Con información de Gobierno del Estado de México)


