CIUDAD DE MÉXICO, octubre 03 (XPFM).- La Cofepris rechazó que hasta ahora exista evidencia concluyente para atribuir a productos mexicanos el origen de los brotes de Salmonella Javiana y Cyclospora registrados en Estados Unidos, luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) concluyera sus investigaciones sobre los casos. La postura mexicana llega después de que la propia agencia estadounidense reportara hallazgos positivos en instalaciones vinculadas con la producción de lechuga en México.
En el caso de Salmonella Javiana, la Secretaría de Salud y Cofepris señalaron que las muestras ambientales recolectadas durante la investigación resultaron negativas. Además, según las autoridades mexicanas, la FDA reconoció en su informe final que no pudo determinar la vía ni la fuente de contaminación del brote.
La situación es distinta en la investigación por Cyclospora. La FDA detectó el parásito en dos muestras ambientales tomadas en México: una correspondió a aguas residuales a la salida de una planta de procesamiento y otra a una zanja de drenaje dentro de una unidad de producción. Sin embargo, Cofepris subrayó que estos hallazgos no permiten establecer por sí mismos cómo ocurrió la contaminación ni demostrar de manera concluyente que las lechugas mexicanas hayan provocado los contagios.
El brote de Cyclospora llegó a afectar a casi 13 mil personas en Estados Unidos, en uno de los episodios más importantes registrados recientemente por este parásito. La FDA cerró su investigación después de determinar los hallazgos ambientales, pero dejó abierta la incógnita sobre la ruta específica mediante la cual el microorganismo habría llegado al producto.
Por su parte, Taylor Farms, empresa cuyas instalaciones fueron relacionadas con la investigación, aseguró que la contaminación señalada por la FDA correspondió a un productor independiente que ya no forma parte de su programa de proveedores. La compañía añadió que sus instalaciones permanecen cerradas en el centro de México mientras implementa medidas adicionales de seguridad en sus procesos, desde el campo hasta las plantas de producción.

El episodio vuelve a poner bajo presión los controles sanitarios de la cadena de producción y exportación de alimentos, aunque los resultados divulgados hasta ahora no permiten responsabilizar de manera definitiva a los productos mexicanos por los brotes. La propia investigación estadounidense mantiene un punto central sin resolver: cómo ocurrió la contaminación.
La Cyclospora es un parásito microscópico que provoca ciclosporiasis, una enfermedad caracterizada principalmente por diarrea acuosa que puede presentarse de manera frecuente e intensa. Aunque es menos común que otras enfermedades transmitidas por alimentos, como las causadas por salmonela o E. coli, los brotes recientes en Estados Unidos han colocado nuevamente bajo escrutinio las condiciones sanitarias de los productos frescos y sus cadenas de suministro.

