El sector de metales básicos enfrenta una contracción generalizada derivada de la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, situación que presiona los precios del petróleo y recalienta las expectativas inflacionarias globales.
El colapso en la bolsa de metales de Londres
La incertidumbre geopolítica ha provocado un retroceso inmediato en las cotizaciones de los metales industriales, rompiendo soportes técnicos críticos en los mercados internacionales. El contrato de referencia del cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres experimentó una caída del 1 por ciento, situándose en 14,133 dólares por tonelada tras haber tocado un mínimo de 14,092 dólares, cifra no vista desde el pasado 21 de agosto. Este movimiento bajista perforó la media móvil de 21 días, establecida en 14,162 dólares, consolidando una tendencia de debilitamiento ante la volatilidad del crudo.
Dólar fuerte y tasas de interés asfixian la demanda
El fortalecimiento de la divisa estadounidense actúa como un mecanismo de presión bajista que encarece la adquisición de materias primas para quienes operan en otras divisas. La moneda norteamericana alcanzó un máximo de dos semanas en un contexto marcado por la reanudación del fuego cruzado entre Washington y Teherán. Paralelamente, el mercado descuenta una alta probabilidad de que la Reserva Federal implemente un incremento en las tasas de interés durante septiembre. Esta perspectiva de mayores costos de financiación erosiona la confianza de los inversores respecto al crecimiento económico global y su efecto directo en la demanda futura de metales industriales.
Desplome transversal en el complejo metalero
La inestabilidad financiera se extendió por todo el espectro de los metales básicos durante la jornada comercial. El zinc lideró las pérdidas con un retroceso del 1.7 por ciento al cotizarse en 3,856 dólares por tonelada. Por su parte, el estaño sufrió una baja del 0.9 por ciento hasta los 54,090 dólares, mientras que el níquel cedió un 0.4 por ciento para quedar en 16,595 dólares. El aluminio y el plomo registraron caídas del 0.7 por ciento y 0.9 por ciento respectivamente, alcanzando niveles de 3,256.5 dólares y 1,901.5 dólares por tonelada, cerrando así un bloque de operaciones caracterizado por la cautela ante el riesgo geopolítico.
(Con información de Reuters)


