La aceleración tecnológica de la inteligencia artificial obliga a modificar el diseño de los centros de datos en México durante su construcción. Los ciclos de edificación, estimados en dos años, chocan con una demanda eléctrica y de enfriamiento que escala constantemente.
La obsolescencia prematura en la infraestructura crítica
La velocidad de innovación en servidores de alta densidad vuelve obsoletos los diseños originales de los centros de datos antes de que las obras civiles concluyan su etapa de ejecución.
La industria enfrenta un desafío técnico derivado de la densidad de potencia en los racks. Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la potencia demandada por los servidores de IA creció 11 veces entre 2020 y 2025, proyectando un incremento adicional de cuatro veces para 2027. Este fenómeno implica que un solo rack avanzado llegará a consumir, en un futuro próximo, la misma energía que 65 hogares. Esta disparidad obliga a empresas como WSP en México a trasladar las labores de ingeniería desde las oficinas de diseño hacia el propio terreno de construcción, volviendo los procesos mucho más reactivos ante cambios técnicos sobre la marcha.
Desafíos de refrigeración y arquitectura eléctrica
La transición hacia sistemas de refrigeración líquida y arquitecturas de 800 voltios es la respuesta necesaria para contener el calor y la demanda energética de los nuevos procesadores.
El reporte Sustainability for Data Centers 2027-2037 de IDTechEx señala que el enfriamiento tradicional por aire pierde eficacia frente a la alta concentración energética de los nuevos gabinetes. Por su parte, Nvidia impulsa arquitecturas de 800 voltios en corriente directa para gestionar la potencia requerida por los sistemas de 1 megawatt previstos para 2027. En este contexto, empresas como Odata han tenido que implementar adaptaciones de infraestructura eléctrica con años de antelación en su centro de datos QR03 en Querétaro, anticipando la necesidad de refrigeración líquida necesaria para operar equipos de procesamiento de vanguardia.
La parálisis energética y el horizonte a 2031
La brecha entre la capacidad proyectada de 1.73 gigawatts para 2031 y el lento despliegue de infraestructura eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad agrava la incertidumbre operativa.
La industria mexicana de centros de datos, representada por la MEXDC, reportó 279 megawatts instalados en 2026, con otros 205 megawatts adicionales bajo edificación. No obstante, el desarrollo de estos proyectos depende estrechamente de la disponibilidad eléctrica, un factor que puede añadir hasta tres años al desarrollo total en estados estratégicos como Querétaro. La reciente coordinación entre la Comisión Federal de Electricidad y la MEXDC busca mitigar este riesgo mediante el intercambio de perfiles de consumo. Pese a esto, la presión sobre el diseño persiste, ya que la infraestructura debe dimensionarse no según las necesidades actuales, sino conforme a las proyecciones de consumo de una generación de procesadores que aún está en fase de desarrollo mientras los cimientos de los centros de datos son colados.
(Con información de El Economista)


